La tecnología punta de Ucrania para dar esquinazo a Rusia

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Las tropas ucranianas han desempolvado una reliquia que era utilizada durante la I Guerra Mundial.

Ucrania se ha valido de la última tecnología y el moderno armamento de Occidente para hacer frente al segundo mayor Ejército del mundo. Pero lejos de los aviones tripulados, satélites, teléfonos inteligentes, sistemas de defensa antiaérea y un largo etcétera, Kiev ha desempolvado una antigua reliquia de la I Guerra Mundial, que está volviendo locos a los rusos.

El Gobierno de Volodomir Zelenski está acumulando un gran número de soldados para llevar a cabo su esperada contraofensiva, pero uno de los obstáculos que está haciendo frente es el de ocultar la cantidad de efectivos que engrosan sus filas. Así las cosas, Ucrania ha tenido que buscar nuevas estrategias para despistar a Moscú.

La reliquia que está ayudando a las tropas ucranianas a engañar a Rusia es un curioso teléfono de manivela. La BBC ha documentado cómo los hombres de la 28ª Brigada de Ucrania hacen uso de este aparato en el frente. La cadena británica relata, al más puro estilo de una película de blanco y negro, que para realizar llamadas, los soldados tienen que darle cuerda a una manivela.

La 28º Brigada defiende que se trata del método más seguro de comunicación y que «es imposible de interceptar». Según uno de los soldados, citados por la BBC, los sistemas de guerra electrónica rusos pueden detectar e interceptar teléfonos móviles y radios, pero no pueden hacer frente a esta «tecnología tan antigua».

Ucrania ha tenido que recurrir a este tipo de instrumentos para sortear las defensas rusas y poder organizar su contraofensiva sin que se filtre ningún detalle. Las tropas ucranianas han conseguido pequeñas victorias en los últimos días, que muestran una gran fuerza táctica, como es el caso del derribo por primera vez del misil hipersónico ruso Kinzhal.

El Kinzhal se trata de un arma de fabricación rusa capaz de transportar ojivas nucleares y con un alcance de entre 1.500 y 2.000 km. Este hecho pone en relieve las capacidades del Ejército ucraniano que sigue resintiendo un año después a la invasión lanzada por el presidente ruso, Vladimir Putin, con la escusa de «desnazificar» el país.

Una blitzkrieg que se ha convertido en un auténtico atolladero para el Ejército del Kremlin, que un Día de la Victoria más, Putin no ha podido promocionar grandes victorias en el campo de batalla, mientras que Ucrania sortea a los hackers rusos con auténticas reliquias de la I Guerra Mundial.

eldebate.com


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